Te conocí [Historia de mi vida, hasta ahora]

viernes, abril 20, 2012

Te conocí espiando a Dios desde una ventana
me prohibí mentalmente recordarte
pero estás tan clavada entre ceja y ceja
que hoy día, vives más que cualquier idea pasajera;
no te vas después de un sueño
no escapas después de una interrupción
tu cuerpo está presente donde no hay espacios.

Te conocí buscándome sin tenerlo presente
me impuse la proposición de recordarte
pero estás tan distante del horizonte
que hoy día, vives menos que cualquier inmortal;
te vas avisando
y vuelves sin pedir permiso
tu cuerpo está tan ausente junto a mí.

Te conocí después de conocerte
me aventuré para que me recordases
pero sólo logré ser un evento inesperado
que hoy día, podría haber sido más que un simple juego;
te admiro desde que te vi
llegué a quererte desde que te conocí
tu cuerpo nunca más lo vi pasar frente a mí.

Te conocí porque Dios lo quiso así
me desquité con la mala suerte de otros recuerdos
pero estás tan atenta a tus propias ausencias
que hoy día, después de tanto, te hace falta todo, te hago falta yo;
te quedas con tu gratitud a medias
dejas la cordialidad para el postre
tu cuerpo sabe del calor gracias a mí.

Te conocí sin tenerte en mis planes
me empañó la visión alguno de tus cumplidos
pero estás tan presente entre mis días
que hoy día, particularmente, extraño tu ausencia infinita;
te aventuras a lanzar palabras desconocidas
te quieres quedar conmigo sin siquiera desearlo
tu cuerpo lo quiero junto al mío a toda costa.

Te conocí cuando ni siquiera me conocía a mí
te describí como mi igual, para recordarte siempre
pero lo único que logré fue ser el primero entre todos
que hoy día, ese calificativo sólo sirve para enumerar;
te escondías cuando más te necesitaba
te aparecías cuando más te soñaba
tu cuerpo me dejó sólo el vestigio de tus dedos guiándome al caminar.

Te conocí
para quedarme contigo e intentar dejar de conocer
pero sigues siendo un total misterio
que hoy día, estando contigo aún no lo puedo creer;
te desconozco por las mañanas
te intuyo por las tardes
tu cuerpo, por las noches, es solamente mío y de nadie más...


Niña

viernes, abril 13, 2012

Te recuerdo, niña
sentándote a mi lado mientras pasaba el tiempo
mojándote conmigo mientras jugábamos con la niñez
sonriendo a pesar de lo pequeña que eras.

Te recuerdo, niña
tomándome de la mano sin que te dieras cuenta
apoyando tu cabeza sin que te dieras cuenta
abrazándome sin que supieras que moría por ti.

Te recuerdo, niña
ya con menos pecas por mi memoria
con menos inocencia por mi corazón
igual que siempre, con más brillo.

Te recuerdo, niña
coleccionando tu fragancia en mis manos
yéndote lejos
para encontrarte hoy, grabada entre mis dedos.


Encandilado

martes, abril 03, 2012

Me encandila la oscuridad del silencio
y perdido en cuatro patas siento el frío de la soledad
es inevitable dejarte escapar cuando amanezca
para así perderme en el laberinto de tu constelación.

Mi norte no es más que el sur de tus errores
y mi este es por donde salen todo tipo de tentaciones
es irrevocable el mandato de socorrer al deseo
para así desahogar toda esta catarata de inhibiciones.

El sabor del metal no ha conseguido matar mi libertad
y soñando con el encierro es posible seguir amando
seguir contando
seguir caminando.


Sueño

domingo, enero 22, 2012

Quiero contarte un sueño que tuve hace no mucho
en el que no éramos simples extraños con vida,
éramos lo que no somos ahora,
algo más que una quimera
un poco menos que una ilusión,
tus labios reales
mis manos, irrelevantes,
distantes, conectadas a tus emociones,
sin temor a respuestas inesperadas,
tú sonreías y yo era espectador,
no dejabas de contar tus historias de piratas y bandidos,
patas de palo y turbantes sin salir de casa,
no dejabas de mirarme a los ojos
y yo no dejaba de admirarte,
tiernamente terminaste tan junto a mí
que el aire de tus parpadeos
era tan vital como el beso que me plantaste sin respirar,
sentía que si te soltaba ahogado iba a morir,
y que si seguías pasándome tu vitalidad,
pronto o después el mundo iría a dejar de existir.

Quiero decirte que tuve un sueño contigo
que eras el arcoiris que ordenaba mis colores
y pintaba el blanco sobrante de mis ojos
con el color favorito de tus ganas,
que las lágrimas no existían
y que la tristeza la fuimos borrando poco a poco
en el instante que duró nuestro reencuentro
luego de una eterna soledad,
aquel calor que dejaste en mi pecho
atravesó toda frontera
y se alojó lentamente en mi mente quemando todo pensamiento
dejando sólo inexistentes recuerdos,
tuyos y míos, de nadie más,
fuera de este mundo y fuera de la realidad,
fuera de toda cabalidad y de todo entendimiento,
fuiste mía y fui tuyo
sin que abriésemos los ojos
en una danza del alma que cautivó a ninguno
pero que hizo felices a dos.


Digo

sábado, diciembre 17, 2011

Sentado frente al cielo
te extraño, y me carcomen el pecho los besos que dejé;
echado al lado del sol
te extraño, y me carcomen los párpados las caricias que dejé.

La luna está invisible
te has ido a dormir y no hay quien te imite
el cielo está carmesí
me he perdido en tu boca y no hay quien me rescate del frenesí.

Parado de espaldas al mar
te extraño, y me carcomen la cara los suspiros que dejé;
Agachado al nivel del horizonte
te extraño, y me carcomen el corazón las palabras que dejé.

La música está muda
te has quedado sin palabras y no hay quien te imite
el amor es una realidad
me he perdido en ti y no hay quien me rescate de la eternidad.

Sentado frente al cielo, digo
Siéntate junto a mí...