
Cuántas fichas tienes, Creo que eso no importa, yo voy todo.
Con un ligero movimiento de la mano, movió su montón de fichas al centro de la mesa y con un gesto de alegría le preguntó, Te animas.
Sin pensarlo dos veces, el que estaba diagonal a él hizo el mismo movimiento, además de mostrar sus cartas.
Rey y Reina.
Tú qué tienes, le preguntó curioso a su amigo, que contestó sin vacilar.
Esperanza.