Me buscan

miércoles, noviembre 23, 2011

Y me pregunto qué es lo que haces
sintiéndome dueño de ti, sin serlo
pero habiéndolo sido antes.

No me gusta la angustia con la que deliro ahora
quiero tu angustia, la que provocabas en mis insomnios,
en nuestras noches de sol.

Extraño el durazno de tus labios
labios extraviados, labios forasteros
labios perdidos que no quieren volver
pero que [me] buscan.

Y me pregunto qué es lo que haces
sintiéndome parte de ti, sin serlo
pero habiéndolo sido antes...

Por qué te fuiste...



Boceto

miércoles, noviembre 09, 2011

Quise esperar el momento
de decir siempre que no le tengo miedo a nada
que el sueño no es más que una sombra
y que la realidad es algo más que un sol.

Que recorras mis páginas con sumo cuidado
de encontrar siempre una sonrisa después del llanto
de lamentar
por qué ha amanecido tan pronto.

Tiempo Perfecto

jueves, octubre 13, 2011

Extraño tu Tiempo Perfecto
el olor a lluvia de tus palabras
el sabor a mango de tus besos
la dureza de tus caricias.

Aniquilado está el tiempo
en el que todo esto volverá
sólo quiero saber
si existen estos lapsus en los que nos volvemos a amar
[y si algún día coincidiremos los dos].

Es tarde para nuestro Tiempo Perfecto
para tus manos calientes
para tu sonrisa inquebrantable
para irte sin jamás volver.

Dime cuándo verás las estrellas
para revivir algo tan grande como nuestra historia,
cuándo comenzarás a extrañar
todo aquello que no logramos hacer.

Avísame para que les demos nombres a todas ellas
como aquella vez que, en silencio
no hicimos más que besarnos bajo una sola luz.

Por qué te fuiste...



[Me] Da igual

domingo, septiembre 25, 2011

Cuesta tanto admitir
que un amor pasado no se va
que sigue goteando entre las paredes
que no se va.

Cae tan bien escuchar
que un adiós se queda entre las hojas
[cuando se lo lleva el viento]
que tropiezan con el suelo para apretarlas contra el pecho
y escuchar su historia.

Duele tanto pensar
que tarde o temprano caerás ahí
que ese limbo del que se puede entrar y salir
te espera con las puertas abiertas.

Inquieta si, esperar
que la verdad sea una excusa más
que la soledad gane la pulseta
y tengas que irte derrotada.

Cuesta tanto admitir
que un amor presente debe irse
que deja de filtrarse entre el pensamiento
que debe irse...


Morir (en ti)

martes, septiembre 20, 2011

Tengo tanto miedo
de corromper ese caos infinito que simboliza tu presencia
para dedicarme íntegramente a la paz de mi soledad.

Estoy por cruzar el río
que moja cada centímetro de tu espalda
para perderme lentamente en los valles de tu oscuridad.

Y quiero perderlo todo
sólo por intentar recuperar aquello
que nunca me quitaste pero que perdí en el camino
[aferrado a tus manos].

Estoy atrapado
en tu triángulo de las bermudas, vértices amenazantes
a punto de sumergirme más allá de tus tres lados.

La cuestión es que ya no quiero bostezar
soltando pequeños maullidos de tristeza
durmiendo en la pulcritud de la indiferencia.

Sólo que no existe salida
en el laberinto de tus pequeños bosques
ni escapatoria de tus grandes montañas.

No me quiero ir...
sin antes haber muerto [en ti] primero.