Tómalo de quien viene

domingo, mayo 31, 2009



Ahora tengo cinco años
escribiendo estas memorias
ahora estoy pedido entre muchas manos
eso sí, encima de esta espalda
[todas nuestras historias].

Ahora soy un niño
no pretendo gran ingenio
sólo sé, que de todas esas manos
[reconozco un anillo]
recorro dedos, palmos, recorrido de un gran reino.

Ahora estoy contigo
me topo con tu rostro y me ruborizo
siento que sudo nervios y estoy frío
te tomo de la mano y mientras me besas la mejilla
[siento que me toca un rizo].

Diamantes son los que no necesitas
amantes es lo que te propongo ser con mi voz blanca
antes de que te rías, espera
es verdad lo que te digo
antes de que te rías de nuevo
amantes es muy poco para nosotros
Diamantes, diamantes... no te hacen falta.

Tómalo de quien viene
las propuestas, los besos; peticiones de nene
me gusta que te rías inocentemente de mi inocencia
aunque no creas, esto es sólo apariencia, no conciencia.

Tómalo de quien viene
sígueme sonriendo así
sigue pensando que soy aquel niño
que te cautivó de chico y te sorprendió de grande...

Tómalo de quien viene...

Intersecan

sábado, mayo 30, 2009

No te pierdas en el vacío
ni vaciles en decir mi nombre
pídeme lo que quieras, sea oro o sea cobre
prometo no llenarte de palabrerío.

Estoy perdido
en aquel Triángulo de las Bermudas
que forman tus marquitas mudas
la conexión entre tu boca, nariz y esa mirada
[que tanto envidio].

Tengo tantas palabras reservadas
nena, coqueta, bella
tantas cosas que describir, tan guardadas
sonrisa, pestañas... cabellera.

Vino capitán obvio al rescate
no tengo nada que ofrecerte
no tengo ni motivo de escribirte
no tengo derechos de mirarte.

Pero qué hacer
si tu mirada y la mía
se intersecan en algún lugar del espacio...
¿será tu culpa o es que no me he dado cuenta todavía?

Tengo tantos secretos que contarte
tantas mañanas para observarte
algunas tardes para contemplarte
y bastantes amaneceres para pensarte.

A decir verdad, con estas acciones
ahondo más aquella necesidad de inventarte
por más que no seas para nadie un secreto
aún en tu voz, puedo sentir el misterio...

[No te calles nunca...
no dejes de ser esa centella
que calma mis tormentas
pero que aviva mis tempestades...]

들리나요... [Can You Hear Me...] (Sung By 태연 [TaeYeon])

miércoles, mayo 27, 2009

(From Beethoven Virus K-Drama OST)

조금만 아파도 눈물나요
Even small pains make me teary
가슴이 소리쳐요
My heart cries out
그대 앞을 그대 곁을 지나면
When I pass by you
온통 세상이 그대인데
You are the whole world
그대만 그리는데
I dream for only you
그대 앞에선 숨을 죽여요
I hold my breath in front of you

내게 그대가 인연이 아닌 것처럼
Just like you and I aren't meant to be
그저 스치는 순간인 것처럼
Just like it's merely a moment passing by
쉽게 날 지나치는 그대 곁에
You pass by me so easily
또 다가가 한 걸음조차
Even if I can't go up
채 뗄 수 없을지라도
and take just a step

서성이게 해
You make me walk around
눈물짓게 해
You make me cry
바보처럼 아이처럼
Like an idiot, like a child
차라리 그냥 웃어버려
Just laugh it off

점점 다가 설수록
The closer I get
자꾸 겁이 나지만
More scared I get
이 사랑은 멈출 수가 없나봐
But this love cannot be stopped

왜 내 사랑만 더딘거죠
Why is it just my love that is slow
내 사랑만 힘들죠
Why is it just my love that is hard
그대 앞에 그대 곁에 있어도
Even if I'm by your side
온통 세상이 그대인데
You are the whole world
그대만 보이는데
I look at only you
그대 앞에선 난 먼 곳만 봐요
I stare into distance in front of you

내게 그대가 꼭 마지막 인 것처럼
Just like you're the end for me
내게 마지막 순간인 것처럼
Just like you're my last moment
쉽게 날 지나치는 그대 곁에
You pass by me so easily
또 다가가 한 걸음조차
Even if I can't go up
채 뗄 수 없을지라도
and take just a step

서성이게 해
You make me walk around
눈물짓게 해
You make me cry
바보처럼 아이처럼
Like an idiot, like a child
차라리 그냥 웃어버려
Just laugh it off

점점 다가 설수록
The closer I get
자꾸 겁이 나지만
More scared I get
이 사랑은 멈출 수가 없나봐
But this love cannot be stopped

먼 발치서
From far away
나 잠시라도 그대 바라볼 수 있어도
If I can stare at you just for a moment
그게 사랑이죠
That is love

혹시 이 기다림이 이 그리움이
When this waiting and yearning
닿을 때면 들릴 때면
Gets you, and you can hear it
차라리 모른 척 해줘요
Just pretend nothing happened
그대에게 갈수록 자꾸 겁이 나지만
The closer I get to you more scared I get
이 사랑은 멈출 수가 없네요
But this love cannot be stopped

En la fiesta de Robertito

lunes, mayo 25, 2009

Se mira al espejo, piensa, Perfecto, estoy listo. Aplica un poco de gel a su cabello tan corto, se mira detenidamente los ojos; parece que ninguna lagaña a podido salvarse de la brutal ducha de agua helada que se tomó hace algunos minutos. Sin camisa todavía, se coloca desodorante, se lava las manos y rocía un poco de aquel pefume caro que le había regalado su padre hace algunas semanas. Hace un ademan característico y queda impregnado. Sólo falta la camisa, concluye.


Se abotona despacio, sin prisas -porque no estaba retrasado aun-, se remanga las mangas para lucir mejor y se detiene un momento a debatir internamente si debe o no dejarse la camisa fuera del pantalón; lanza una moneda y queda decidido el asunto.

Una vez acicalado, va en busca de los accesorios. El sudor ya era uno -siempre olvidaba el pañuelo-. Por fin encontró el indicado para la ocasión -combinaba con sus zapatos-. Espero que ya haya gente por allá, por donde Robertito, se dijo mientras llamaba un taxi.

Llamó a la mejor amiga -quien le dijo que ya había bastante gente en la fiesta- mientras el taxi recorría un laberinto de calles para llegar a lo de Robertito. Quiso llamar al mejor amigo, pero no supo a quién escoger -por no decir que no tenía ninguno-, y se resignó a llegar solo a la fiesta.

Un vaso de cerveza lo esperaba. Salud decían a lo lejos, mientras él se apresuraba a llegar temprano para el segundo de innumerables brindis que irían a seguir durante toda la noche. Se colocó en posición, saludó a la manada con un apretón de manos -débil y rutinario como su vida- y tomó aquel vaso que tanto deseaba bebérselo -a él claro, el vaso era más inteligente-.

Arqueó el brazo y gritó Salud, carajo.

A la altura del chop de cerveza se encontraba el Accesorio perfecto -sí, ese que combinaba con los zapatos-. Con la cabeza gacha, por un momento tuvo fuerzas de levantarla. El madero del crucifijo pesaba mucho, pero a pesar de ello, quiso saber qué estaba haciendo Su hijo en ese momento. Al ver esa cosa fermentada frente Él, al escuchar los gritos de júbilo -recordaba cuando lo llevaban a Su casa y todos gritaban con las mismas voces que Lo amaban y Le temían y que Le irían a obedecer siempre-, al pensar en la frase que haría historia -Padre, por qué me has abandonado-, quiso integrarse a la fiesta, intentando adaptar esa frase a la situación.

Él pensó entonces, Por qué me Ha abandonado.

Sonaron los vasos, él se paseó feliz, exhibiendo su cruz, su cerveza, su felicidad comprada, su camuflada ironía, su mediocridad... y su amor por el que llevaba colgado en el pecho.

Muchas personas decían a sus espaldas que él era mal expresando el amor a otras personas...

4'33'', versión escrita