Sobre Noé Caballero

domingo, abril 20, 2008

Noé Caballero... Tal vez alguien un tanto reaccionario, turbulento, dinámico, pero sobre todo, apasionado.

Un tanto extrañado con la definición de A entendedor pocas palabras... es posible que ese mito pueda romperse con el desarrollo de estas hojas y este lápiz que han estado conmigo siempre...

Es posible también decir que he nacido con ellos, bajo el brazo...

Tal vez faltó el tajador; aunque eso se pudo conseguir después.

Noé Caballero tiene una sola identidad y su disfraz es conocido por alguién, quien lo bautizó involuntariamente, con sus designios y carisma, con su alegría y su sonrisa; con sus consecuencias, estas dos palabras que me acompañan le rinden un tributo... a la Diosa de mis pasiones y a la dueña innegable de mi corazón.

Por ella, un café en su honor.

Por sus palabras, un helado en su honor.

Por Noé Caballero, más hojas...

Un abrazo.

Entre demostrar y hacer...

Te quiero
mostrar una nueva manera
de ver el mundo.

Tal vez puedas
Tú encontrar vacio
Aquel que en mi corazón
Tengo..

Tal vez
te gustaría ordenar estas palabras
como intento ordenar las piezas
de las locetas que conducen
directamente hacia tí.

Tal vez que entiendas
quisiera uno de días
estos que mucho
Te quiero.

Alguna vez
que volcarás la mirada un segundo
y verás que a mí
es al que le hace frio.

Y te ruega un abrazo
sin extremidades
sin dedos difuminantes
sólo uno.

Lejos
Intento decifrar el camino
Distingo entre tus señales,
Intenso es el brillo, pero
Anochece sin entenderlo.

Tímido,
Entiendo y agacho la cabeza.

Quizás
Únicamente uno de esos días de frio
Intenté llegar a tu corazón
Encontrando un exito inolvidable
Recuerdas aquel día...
Ora que la música nos rodea...

Mientras tanto
Una indagación en mis recuerdos
Crea ese estigma en mi piel
Habiendo tantos lugares
Ora me tocó el corazón...

Te quiero
mostrar una nueva manera
de ver el mundo.

Se puede hablar
sin decir palabra
se puede besar
simplemente con la mirada.

Se puede decir Te quiero
pronunciando claramente las ocho letras
y conectándolas en dos palabras...

De otra forma...

Házmelo saber...

Rompecabezas

Alma mi toda con quiero te
vayas te nunca
conmigo quédate
olvides me no y...

y no me olvides
quédate conmigo
nunca te vayas
te quiero con toda mi alma...

Nunca te y me olvides
que te quiero conmigo
quédate, no te vayas
Con toda mi alma...

Entre el Cielo y la Tierra

Caminando me dijo
que si Dios existía
vendería la Tierra al mejor postor
para quedarse con el dinero
y comprarme alguna que otra estrella.

Deteniéndome le contesté
que si Jesús existía
le compraría la Tierra como mejor postor
para apoderarme de ella
y regalarte el paisaje que más gustes.

Abrazándome me dijiste
que yo era tu mundo
y que si hubiera Dios
eran mis ojos.

Recorriendo tu pelo contesté
que en realidad tú eras mi mundo
y que si hubiera Jesús
era tu sonrisa.

Mirándome fijamente te acercaste
y dijiste Te quiero,
terminaste
y cerraste los ojos.

Mirando tus pestañas te imité
y dije Te quiero mucho,
terminé
y me acerqué más.

Entonces dijimos,
que el mundo era nuestro
el tiempo era nuestro
y nuestras bocas una sola...

Empezando desde Cero

Alguna vez en mi infancia, tal vez tardía y sin mucha emoción, ante un auditorio lleno de peluches, algunas sábanas, frazadas, alfombras y demás accesorios de tela o lana, decidí con una convicción a la que ahora tal vez atribuyo mi pragmatismo desorbitante, que haría lo posible para luchar contra la mediocridad y el falso discurso de la honestidad.

Tal vez tenía menos de diez años, pero sentía ese fervor en el pecho y esas ganas de caminar un camino que, en el marco de la realidad, muchos desean y que nadie, o casi nadie, logra siquiera empezar.

Hace algunas semanas, sentado en una banca de una plaza cualquiera, recordé aquella vieja memoria, olvidada o tal vez reescrita con otros diálogos, otros peluches; otros colores. Me recordé con una chompa azul con rayas rojas, el pelo largo y un pantalón acoplado a mi cuerpo.

Quiero rendirle una memoria a aquellos peluches que ahora están guardados en una caja o están en mejores manos.

Quiero decirles que no será en vano tanto movimiento, tantas palabras.

Hoy, y desde ahora y para siempre, les mostraré que he ideado un plan, con muchísimas ramas por las que escalo y escapo, pero con la conciencia plena de que soy libre... libre de expresarme, de materializar mis sueños y sobre todo, de amar.

A continuación, en mi convicción plenamente establecida, quiero dejarles... algunos pedazos de mi alma, para reconstruirla con ustedes, brindar con ustedes...

Quiero mostrarme íntegro y sin algún tapujo, tal vez para dejar entrar el aire, para respirar mejor... o para mitigar algún dolor o pérdida.

Las cosas no se olvidan, y así como mis peluches, muchas cosas ahora tal vez estén en un cajón.

Pero están... siempre con algunos vestigios de polvo -el cual remuevo cuando me pongo a observarlas-. Eso terminó hoy. Los recuerdos y las vivencias no pueden dejarse empañadas con polvo y salpicaduras de olvido.

Deben recordarse como se las merecen; con la verdad.

Un café en su honor... y unas hojas en su memoria...

Un abrazo.